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¿Cómo identificar los problemas de la rodilla?

Para todo quien practica deportes, la rodilla es una de las articulaciones que debe mantener siempre en vigilancia, ya que esta es vital para desarrollar muchos de los movimientos necesarios en el ejercicio diario y las lesiones y enfermedades no aportan en nada a que cumpla su propósito.

Ya sea por golpes o como bien decimos, enfermedades, es importante que ante molestias duraderas o muy intensas, se acuda de inmediato a un servicio de reumatología o traumatología, a fin de identificar qué tipo de dolor se está padeciendo, cómo se puede aliviar y cómo evitarlo.

Sin embargo, es bueno también saber a qué se deben estos dolores, cuál es la mejor forma de identificar las afecciones a la rodilla y así, decidir si es realmente necesario o no que los especialistas se encarguen de examinar la articulación antes de dar un veredicto. Hinchazón, rigidez y presencia de líquidos, todos provocan diferentes padecimientos y es importante saber diferenciar unos de otros.

Causas comunes del dolor de rodilla

En varios de estos casos, será necesario acudir a un servicio de reumatología para aliviar el dolor, mientras que en otros, solo habrá que aplicar antiinflamatorios para disminuir el dolor.

  • Dolores de rodillaRotura de ligamento cruzado anterior: una lesión temida por muchos deportistas, tanto por el dolor que provoca como la limitación que implica. En estos casos, se debe tratar de inmediato por cirugía artroscópica de forma certera, o de lo contrario se deteriorarán los meniscos y rodilla.
  • Fractura: ante un golpe o caída, si existe deformación, es probable que haya una fractura del hueso, ante lo cual se debe acudir de inmediato a urgencias para inmovilizar la articulación, aplicar los medicamentos necesarios y operar de ser necesario.
  • Desgarro: si se siente desgaste o rodilla trabada al hacer movimientos, es posible que se deba a un cartílago o músculo desgarrado, para lo cual un antiinflamatorio y reposo debiera bastar, aunque también puede ser necesario visitar al médico para una intervención quirúrgica.
  • Lesión de meniscos: se debe comúnmente por un giro brusco de la rodilla, presentándose un dolor difuso, así como dificultad para extender la pierna y en ocasiones, derrame articular, el cual demora en aparecer.
  • Artritis gotosa: cuando hay presencia de cristales de ácido úrico en el líquido sinovial, se produce una inflamación severa y mucho dolor. Este dolor puede aumentar con el paso del tiempo y empeorar con los cambios de clima; sin embargo, con un buen tratamiento de reumatología, no habrá mayores problemas para sobrellevarla.
  • Artirtir reumatoide: inflamación severa y que puede afectar a otras articulaciones, así como provocar fiebre -fiebre reumática-. En estos casos, el tratamiento que incluye anti-TNF es bueno para detener la enfermedad, por lo cual debe ir de inmediato con el médico para recibirlo.
  • Artritis por condrocalcinosis: esta molestia es similar a la gota y se debe a la presencia de cristales de pirofosfato en líquido sinovial.
  • Tendinitis anserina: inflamación y dolor en la región lateral interna, suele estar acompañada de artrosis o enfermedades al menisco.
  • Quiste de Baker: este aparece en la zona posterior de la rodilla y puede confundirse con procesos vasculares. Lo mejor es tomar un antiinflamatorio y si no hay mejoras, acudir al médico.
  • Osgood-Schlatter: este trastorno se provoca por la sobrecarga repetitiva en el extremo anterior de la ribia, donde se conecta el tend{on de la rótula con el hueso; aparece un bulto bajo la rodilla que causa dolor al tacto, se debe guardar reposo con este.

Si bien es necesario en la mayoría de los casos acudir un especialista, también existen algunos buenos métodos para aliviar el dolor de rodilla, a veces sin necesidad de requerir reumatología ni asistencia de un traumatólogo.